martes, 15 de septiembre de 2009

Llorar Contigo

Siempre tuve la necesidad de llorar a solas. Cada vez que me sentía totalmente perdida y con la urgencia de gritar, llorar o simplemente estar furiosa, me encerraba en el baño, o algun lugar solitario para permanecer ahí dentro lo que fuere necesario para calmarme y desahogarme conmigo misma y nadie más.
Sin embargo, ahora que estás a mi lado, esas épocas ya pasaron. La comodidad que me haces sentir, la tranquilidad y la confianza para que me veas llorar me hacen ver lo mucho que te amo. Que me veas así de vulnerable, algo que nunca quiero que se note, es claramente una señal de que quiero que me veas como soy, incluso cuando mis mayores debilidades se muestran a flor de piel. Eso, me doy cuenta, es porque necesito, y por sobre todo, quiero que me conozcas, en todo sentido. Quiero que veas como soy, como estoy, como me siento. Y si es así, es porque cuando estoy así, automáticamente el efecto en vos es mágico. Un beso, una caricia, un abrazo; todo, lo más mínimo que hagas ya me calma, me acompaña, me serena. Haces que todo parezca tan ínfimo a nuestro alrededor, que me traes paz inmediata. Por todas esas cosas, yo siempre te voy a estar infinitamente agradecida. Mi amor sigue creciendo cada día más, no podía creer que fuera posible amar más a alguien de lo que ya sabía te amaba. Pero mis sentimientos, las emociones, las cosas que me haces sentir, me superan. Amor mío, Gracias. Te amo con toda mi alma.

viernes, 21 de agosto de 2009

Te amo, mi amor.


Te amo, mi amor. Esta creo que va a ser otra de esas veces en las cuales termino de escribir algo y lo publico al fin. Pero, esta no es la primera vez que me inspiras para empezar a tipear...
Me apasionas, cuando hablamos, cuando nos vemos, o nos reimos, o... bueno, aunque sea cuando compartimos momentos en puro silencio, siento bien adentro esa conexión tan linda que tenemos. Una manera, un poco tosca, pero intentando explicar cómo es sería asimilarlo con que un globo lleno de mariposas se estuviera inflando dentro mio. Me quita la respiración, y al poder finalmente volver a respirar, cuando todas esas mariposas al fin son libres, la felicidad completa se apodera de mi, y estoy plena. Creo que logré dar así una pequeña ...idea, de lo que me haces sentir cuando estoy con vos. Sos mi musa, bombón. Cuando te lo propones, e incluso cuando no.
Tenés un no sé qué, o más bien, sé muy bien qué tenes...pero es algo tan íntimo nuestro, tan personal y tan secreto que quisiera conservarlo calladita, para así tenerlo con vos nada más. No vaya a ser que se nos escape..

lunes, 6 de abril de 2009

Tus manos, tu piel, tu boca...


...tu espalda, tus ojos, tu aroma.
Esa sonrisa hermosa que tenés, la quiero toda para mí. Los grandes brazos que tenés, quiero que me abracen a mí. Cuando estemos juntos, callados, escuchando la lluvia, quiero que me beses a mí.
Me ponés la piel de gallina, me encantas cuando te sonreís al pasar. Me gusta ser chiquita a tu lado, que me lleves para todos lados, y que así mientras tanto nos vayamos encantando. Quiero que me cantes al oído, las más lindas melodías, y así que de a poco me vayas enamorando...

martes, 2 de septiembre de 2008

Yo te propongo...


Que nos abracemos la noche entera. Que olvidemos nuestros problemas. Sentir nuestra respiración, esa será nuestra única tarea. Quiero preocuparme nada más por recorrer con mis manos tus brazos, por besar con mis labios tu sonrisa. Encerrarme en tu pecho, que nada más escuche tus susurros, tu voz. Sentir tu aliento y dormirme en tu calor.
Te propongo que desconectemos todo, que nos olvidemos de los demás. Basta de gritos, de llantos y de palabras hirientes. Hablemos bien cerca, que nos escuchemos sólo los dos. Que cerremos los ojos, tanteando en la noche, la oscuridad será nuestra única compañia.
Te propongo que seas mi cable a tierra. Quién sabe cuando un rayo podría caer ...

domingo, 24 de agosto de 2008

Vida Rápida

Asi como el titulo lo dice, la vida es rápida. Puede que ni nos cercioremos de ello sino cuando estemos dando el último respiro. No porque ya no estaríamos viviendo más, sino porque nos damos cuenta que quiza hay tantas cosas que no llegamos a hacer.
¿Por qué? Tantas cosas que no llegamos a hacer. Pasamos horas sentados observando el techo de la casa, durmiendo hasta pasado el mediodía, luchando contra el sueño para pasar un sábado desvelados. No somos concientes de como se nos va el tiempo entre los dedos, segundo a segundo, todos los dias. Los cumpleaños posiblemente sean una alarma; "cumpliste 15, falta tanto", "cumpliste 20, hace algo de tu vida", "cumpliste 33, ¿qué hice de mi vida hasta ahora?". A los 45 quiza ya llegue la resignación.
¿Porque hay cosas que no llegamos a hacer? Es la plata el problema tal vez. No tener fondos para llevarlos a cabo. O la distancia, no llegar a tiempo a todo. Trabajar, tener vida social, estudiar...Cosas que llevan tiempo, horas, ganas. Que nos consumen en la etapa temprana de nuestra vida, cuando estamos más voluntariosos para cumplir determinadas metas. ¿Y si nos arrepentimos de lo que elegimos? Es cierto también que hay tantas decisiones que hay que tomar. En realidad constantemente tomamos decisiones que nos cambian el rumbo de nuestra vida. Si elegimos mal, ¿lo sabremos? Como saberlo, no podemos tomar todos los caminos a la vez. No siempre, y aunque quisieramos el tiempo ya sería otro. Este día no vuelve más. Nunca más.
Debería aprovecharlo. Pero aprovecharlo... ¿cómo? Empezando a hacer todo de a poco capaz, ¿o elegir lo que quiza sea mejor para mi?
Es hoy que creo que hay que no resignarse, sino comprender que no somos por ahora capaces de llevar a cabo a la vez TODO lo que nos proponemos en la vida. Pero si somos capaces de organizarnos para llevar a cabo TODO lo que nos proponemos. Es así; cuestión de organizarse. La juventud es una etapa, un invento también. Hay situaciones que mejor vivirlas cuando se es más joven. Pero no por eso asumir que lo que no pudimos cumplir en un pasado no lo podamos cumplir ahora. Nunca es tarde, solamente cuando nos rendimos.

Sólo se vive una vez, ¿qué se pierde intentandolo?

viernes, 11 de julio de 2008

No sé


No sé si existo, si soy o me hago

No sé si pienso, dudo o aseguro

No sé si puedo o si debo

No sé si necesito porque quiero o si quiero porque necesito

No sé si amo o me enamoro

No sé si odio o celo o envidio

No sé si leo, entiendo o memorizo

No sé si busco o encuentro

No sé si me queres o te interesas

No sé si mentis, engañas o confundis

No sé si me gusta o me conviene

No sé si elijo o me resigno

No sé si uso o aprovecho

No sé si hablas, dialogas o me dejas

No sé si oís o me escuchas

No sé si olvidas o así dirás

No sé si me ayudas o me encerras

No sé si te abris o me negas


Y esta interminable lista de constantes e intermitentes dudas e indecisiones siempre me llevan a la misma conclusión, citando palabras ajenas...


...Sólo sé que no sé nada.

viernes, 4 de julio de 2008

Dolor II

Si fueramos completamente (esta palabra en todos sus sentidos y cubriendo todos los rincones) felices (esa sensación generalmente efímera de plenitud) no haría falta ya vivir, ¿o sí?. A veces creo que la vida es una suma de momentos complicados, a veces más a veces menos, pero que su sentido es en cierta forma que los enfrentemos, nos formemos y busquemos siempre esta felicidad inalcanzable. Si lo logramos, ya tendremos la máxima devolución que podemos alcanzar, puesto que hasta el día de hoy que yo sepa no se conoce mayor sensación placentera que no sea la felicidad. Esto es porque todo lo que sentimos que nos provoca placer, nos hace felices, nos dan plenitud. Si ya logramos alcanzar eso es gran medida y por momentos seguidos e imparables, ¿hace falta buscar algo más? ¿Qué es eso que se podría buscar además de la felicidad? No sabemos siquiera, si no hay rastros de algo más valioso que aquella preciada felicidad.

Entonces.. ¿el dolor qué es? ¿esa sensación con la cual debemos vivir mientras buscamos la felicidad? No. Es uno de los tantos sentimientos existentes, a decir verdad muy expandido, puesto que es la primera sensación, la más rápida y conocida entre la gran mayoria. Pero no la única. Experimentamos depresión, esperanza, alegría, ansiedad, y tantas otras más.
Será que el dolor a veces es placentero para algunas personas... vivimos de aquel dolor para justificarnos, para refugiarnos y para buscar placer. Extraño puede parecer, pero sin embargo tan cierto y tan dramático. Víctimas de aquel dolor, lo mejor es decir basta y buscar algo más que una sensación tan vacia de esperanza, para poder encontrar el camino a aquello que de verdad nos ayude a estar mejor.